Así completamos el rótulo del Ayuntamiento de Córdoba
¿Te acuerdas del rótulo que hicimos para el Ayuntamiento de Córdoba? Hoy te enseñamos la ampliación con la que hemos completado ese trabajo: un corpóreo con luz frontal y efecto retroiluminado que remata el conjunto.
Volver a un proyecto para cerrarlo bien es parte del oficio. La primera fase ya había puesto la identidad del Ayuntamiento de Córdoba a la vista del público; la ampliación termina de darle al conjunto la presencia que buscaba.
Luz frontal y efecto retroiluminado en la misma pieza
El corpóreo combina dos formas de iluminar. La cara frontal emite luz y hace que la letra se lea limpia desde cualquier punto de la sala; por detrás, el efecto retroiluminado dibuja un halo sobre el panel blanco y despega la pieza de la superficie.
Ese equilibrio es lo que más cuidamos. Demasiada potencia deslumbra a quien está delante del mostrador; demasiado poca y el rótulo se pierde con la luz general de la oficina. Aquí la identidad del Ayuntamiento de Córdoba se ve elegante y, a la vez, con fuerza.
El rótulo del Ayuntamiento de Córdoba sobre el mostrador

El mostrador es de madera oscura con una franja blanca a lo largo de todo el frente, y ese contraste trabaja a favor del rótulo. Sobre el blanco, el logotipo en rojo y el nombre en letra blanca iluminada destacan sin necesidad de añadir nada más alrededor.
A lo largo de esa misma franja conviven el pictograma de información, la marca de Córdoba y la de Andalucía. Cada pieza ocupa su sitio y el frente se lee de izquierda a derecha como un único conjunto, con el Ayuntamiento de Córdoba como firma institucional.
El pictograma de información, una pieza con volumen

De cerca se aprecia mejor cómo está resuelto. El círculo azul tiene grosor real y la «i» se recorta en su interior; encendida, la letra brilla de frente y el contorno proyecta un halo de luz blanca sobre el panel.
Al fondo de la imagen se intuye el nombre del Ayuntamiento de Córdoba, también iluminado. Ver las dos piezas juntas confirma que comparten el mismo tratamiento de luz, que es justo lo que da coherencia a una ampliación.

Apagada, la pieza enseña su construcción: el disco con canto, la letra vaciada y el acabado del material. Es la parte que no se ve cuando todo está encendido y la que decide si un corpóreo aguanta años sin perder la forma.
Fabricación propia desde nuestro taller
Como en el resto de proyectos, el trabajo para el Ayuntamiento de Córdoba ha salido de nuestro taller en Málaga. Tener fabricación propia nos permite volver sobre un trabajo ya instalado y ampliarlo manteniendo materiales, acabados y luz.
Es lo que pide una institución: que la identidad se vea igual en cada pieza, aunque se haya montado en fases distintas. Para nosotros es un placer seguir sumando proyectos así.
Si tu institución, empresa o comercio necesita un rótulo luminoso o quiere ampliar uno que ya tiene, hablemos. Lo diseñamos, lo fabricamos y lo instalamos, igual que hemos hecho para el Ayuntamiento de Córdoba.
Preguntas frecuentes
¿Se puede ampliar un rótulo que ya está instalado?
Sí. Partimos de lo que ya hay montado y fabricamos las piezas nuevas con los mismos materiales y el mismo tratamiento de luz, para que el conjunto se vea como un único trabajo.
¿Qué diferencia hay entre luz frontal y retroiluminación?
La luz frontal sale por la cara de la letra y la hace legible de frente. La retroiluminación sale por detrás y crea un halo sobre la pared o el panel. Combinarlas da lectura clara y, además, sensación de profundidad.
¿Hacéis rótulos para interiores, como mostradores de atención?
Sí. Además de fachadas, fabricamos corpóreos y pictogramas para mostradores, recepciones y oficinas de atención al público, adaptados al mueble y a la iluminación del espacio.




